En este mensaje, exploramos cómo el apóstol Pablo demuestra que el Evangelio no es un mensaje humano, sino una revelación divina con poder transformador. A través de su testimonio, vemos cómo Dios lo rescató de su vida pasada y lo convirtió en un instrumento para proclamar la verdad de Cristo. Su historia nos recuerda que el Evangelio tiene el poder de cambiar vidas y que nuestra fe debe descansar en la obra de Dios, no en esfuerzos humanos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *